Déjame que te abrace
como se abraza a una alma gemela
y verás cómo en tus ojos se refleja
nuestra complicidad.
Déjame que te abrace
como si yo me hubiera perdido
y en el más mágico de los paraísos
ahí te pueda encontrar.
Déjame que te abrace
como me gusta abrazar a la vida,
con miles de inesperadas caricias
que no dejo de disfrutar.
Déjame que te abrace
como si fueras un inolvidable sueño
y que la dulzura de un recuerdo
te vuelva realidad.
Déjame que te abrace
como si hoy se acabara el mundo,
como sin nunca hubiéramos estado juntos
y no nos dejemos de abrazar.